Por qué los termos de Valencia acumulan tanta cal

El agua que llega a la mayoría de pisos de la ciudad sale de la red Valencia-1, que abastece a 759.838 habitantes. Su dureza es de 430 mg/L de carbonato cálcico, según la ficha SINAC del Ministerio de Sanidad (análisis del 16-12-2025). En el área metropolitana ninguna red principal con dato fiable baja de 250 mg/L.
Un termo eléctrico calienta el agua con una resistencia sumergida. Al subir la temperatura, parte de ese carbonato deja de estar disuelto y se pega a la resistencia o cae al fondo del depósito. Con los años se forma una costra que aísla la resistencia del agua.
Lo que se nota en casa es concreto:
- El agua tarda más en calentarse y el termo está más horas conectado.
- La resistencia se recalienta bajo la costra y acaba perforándose.
- La piedra del fondo ocupa sitio y hace ruido al calentar.
- La válvula de seguridad se incrusta y deja de cerrar bien.
Nadie ha publicado una cifra fiable de cuántos años le quita la cal a un termo, así que no te la vamos a dar. Lo que sí funciona es vaciarlo y limpiarlo de vez en cuando; lo explicamos paso a paso en cómo vaciar un termo eléctrico. Si la cal te preocupa en toda la casa, mira los descalcificadores.
Las averías del termo eléctrico que más reparamos
La mayoría de avisos de termo se resuelven en una visita. Las piezas que fallan son pocas y se cambian sin descolgar el aparato.
- Resistencia. Si está calcificada o perforada, se vacía el termo, se desmonta la brida, se limpia el interior y se pone una nueva con su junta. Es la reparación más habitual.
- Termostato. Si el agua sale fría con la resistencia sana, o el termo no corta y el agua quema, el fallo está en el termostato o en el limitador de seguridad.
- Ánodo de magnesio. Es una barra que se gasta para que no se oxide el depósito. Cuando se ha consumido, la corrosión pasa al acero. Revisarlo cuando se abre la brida alarga la vida del aparato.
- Válvula de seguridad. Se cambia entera; no se limpia ni se tapona. Un termo sin válvula o con la válvula anulada es un riesgo real.
- Junta de la brida y racores. Un goteo por la parte baja suele venir de aquí, no del depósito.
Si el goteo es tu caso, en termo eléctrico que gotea tienes cómo distinguir de dónde sale el agua antes de llamar.
Reparar o cambiar el termo: cómo lo decidimos

La pregunta llega en casi todas las visitas. La respondemos mirando el aparato, no la edad que aparece en la etiqueta.
Compensa reparar cuando el depósito está sano por dentro, el fallo es de resistencia, termostato, válvula o junta y la carcasa no muestra óxido. Son piezas baratas comparadas con un aparato nuevo.
Compensa cambiar cuando el depósito pierde agua por la carcasa, cuando al abrir la brida aparece óxido en el acero o cuando el ánodo lleva años consumido y el interior está muy atacado. También si el termo se ha quedado corto para la familia actual.
Te damos las dos opciones con su precio por escrito y eliges tú. Si decides cambiarlo, desmontamos el viejo, lo retiramos y adaptamos las tomas si cambian de medida. El nuevo queda lleno y funcionando, con la válvula conducida a un desagüe cuando el sitio lo permite.
Qué capacidad necesitas según cuántos sois en casa
Un termo demasiado pequeño se queda sin agua caliente a mitad de la segunda ducha; uno demasiado grande calienta litros que nadie usa. Como orientación de oficio, que luego se ajusta a cada casa:
- 30-50 litros: una persona, o un aseo o una cocina con poco uso.
- 80 litros: dos o tres personas con duchas cortas.
- 100 litros: tres o cuatro personas.
- 150 litros o más: familias grandes, bañera llena con frecuencia o dos baños usados a la vez.
Si en casa os ducháis todos en la misma media hora, conviene subir un tamaño.
Dónde colocarlo en un piso de Valencia: galería, cocina o falso techo

En los pisos de la ciudad el termo suele vivir en uno de tres sitios, y cada uno tiene sus condiciones.
La galería. Es el sitio más habitual en las fincas de los años sesenta y setenta. El frío casi no es un problema: AEMET da para València una media de 0,5 días de helada al año (normales 1981-2010). Lo que sí conviene es protegerlo del sol directo y de la lluvia, y tener un desagüe cerca para la válvula.
La cocina. Dentro de un mueble alto o en un rincón. Hay que dejar acceso a la brida y a la válvula, y un registro para cambiar el termo sin desmontar media cocina.
El falso techo del baño o del pasillo. Ahorra espacio, pero exige un termo horizontal, una trampilla amplia, soportes que aguanten el peso lleno y una bandeja con desagüe por si algún día gotea. Sin esa bandeja, una fuga pequeña acaba en mancha en el techo.
En las tres ubicaciones el termo necesita una línea eléctrica adecuada y una pared capaz de sostenerlo con el agua dentro.
Calentadores de gas: qué puede hacer cada profesional
Un calentador de gas, sea de butano o de gas natural, es un aparato de gas con su propia normativa. Las instalaciones térmicas de las viviendas se rigen por el RITE (Real Decreto 1027/2007), que pide que el mantenimiento lo haga una empresa habilitada. Su tabla de periodicidades fija una revisión cada 5 años para los calentadores de agua caliente a gas de hasta 24,4 kW, y cada 2 años para los de 24,4 a 70 kW.
La parte de gas de la instalación, desde la llave hasta el aparato, la toca un instalador de gas habilitado según el Real Decreto 919/2006. Eso incluye conectar un calentador nuevo y cualquier trabajo en la tubería de gas o en la salida de humos.
Hay tareas de fontanería en el circuito de agua que no son de gas: un latiguillo, la llave de entrada o un grifo que no da caudal suficiente para que el calentador arranque. Cuando nos describas la avería te diremos qué parte es de cada oficio; si tu caso lo necesita, te lo decimos por teléfono antes de ir.
Si el calentador está muy viejo, a veces la salida razonable es pasar a termo eléctrico o a bomba de calor, y retirar el gas de esa estancia.
Termo con bomba de calor: cuándo tiene sentido
Un termo con bomba de calor, también llamado aerotérmico, calienta el agua tomando calor del aire en lugar de hacerlo solo con una resistencia. Gasta menos electricidad, pero cuesta más, ocupa más y necesita aire alrededor.
En Valencia encaja bien en galerías amplias, trasteros ventilados, garajes y casas con espacio, porque el aire rara vez está frío. En un armario cerrado de cocina o en un falso techo, en cambio, no suele funcionar como debe.
Lleva desagüe para el agua de condensación. Si te lo planteas, te decimos si tu hueco lo admite antes de que compres nada.





































