Cómo saber si tienes una fuga antes de llamar a nadie

La prueba del contador se hace en casa y no cuesta nada. Cierra todos los grifos, comprueba que la lavadora, el lavavajillas y el termo no estén llenando, anota la lectura y espera un par de horas sin abrir agua. Si la cifra ha cambiado, hay una pérdida en tu lado de la instalación.
Para afinar, cierra después solo las llaves de escuadra de las cisternas y repite. Si el contador se para, la culpable es una cisterna; si sigue, la fuga está en la tubería. En València esta segunda prueba resuelve muchos casos: el agua de la red tiene 430 mg/L de carbonato cálcico (SINAC, red Valencia-1, 16-12-2025). La cal endurece la goma de la descarga y atasca el grifo de llenado, y la cisterna pierde un hilo de agua sin hacer charco.
Lo explicamos paso a paso, con más pruebas caseras, en la guía cómo detectar una fuga de agua en casa sin romper. Si la cisterna resulta ser el origen, tienes la reparación en cisterna que pierde agua.
Los métodos para localizar la fuga sin levantar el suelo
No hay un aparato que lo encuentre todo. Elegimos el método según el material del tubo, si es agua fría o caliente y dónde va enterrado, y muchas veces combinamos dos.
- Lectura del contador y prueba de presión por tramos. Se aísla la instalación por partes cerrando llaves y se presuriza cada tramo con una bomba y un manómetro. El tramo que pierde presión es el que tiene la fuga, y así se descarta media casa en poco tiempo.
- Cámara termográfica. Ve diferencias de temperatura en la superficie. Una fuga de agua caliente o de suelo radiante deja una mancha térmica que sigue el recorrido del tubo.
- Gas trazador. Se vacía el tramo y se llena con una mezcla de nitrógeno y una pequeña parte de hidrógeno. El hidrógeno sale por la fisura, atraviesa el mortero y un detector lo capta en la superficie. Funciona bien en tubos de agua fría y en multicapa o PEX.
- Geófono. Amplifica el ruido del agua que escapa a presión. Es útil en tuberías metálicas y en acometidas enterradas bajo un patio o un jardín.
- Humidímetro y endoscopio. Confirman la humedad en el punto marcado y, por un taladro pequeño, dejan ver el tubo antes de abrir.
Con el punto marcado, la cala es pequeña y va al sitio exacto. Lo que no prometemos es que nunca haya que romper: para cambiar un tubo empotrado hay que llegar a él.
Fugas empotradas, bajo solera y en suelo radiante

En los pisos de València la tubería suele ir por dentro de tabiques y bajo el pavimento, y de ahí vienen las averías más caras de encontrar. El Censo 2021 cuenta 284.354 viviendas en edificios anteriores a 1981, el 68,5 % del parque de la ciudad (INE, tabla 59527, porcentaje derivado). En muchas de esas fincas siguen tramos de hierro galvanizado o de cobre que se han picado por dentro con los años.
- Tubo empotrado en el baño o la cocina. La pérdida aparece como mancha en el tabique de al lado o en el techo del piso de abajo. Se localiza por presión y gas trazador.
- Bajo solera. El agua se va hacia abajo y a veces no se ve nada en casa: solo el contador y la factura. Es el caso típico de los bajos y de las casas de planta baja.
- Suelo radiante. El circuito de calefacción pierde presión y la caldera pide rellenar cada pocos días. La termografía, con el circuito en marcha, dibuja los tubos y el punto caliente fuera de sitio.
Si al abrir el tramo está mal más allá de la fisura, te damos las dos opciones con su precio: reparar el punto o sustituir el tramo. En fincas con tubería de plomo tienes más información en la guía de tuberías de plomo.
Consumo anómalo en la factura de EMIVASA
En València capital el agua la sirve la Empresa Mixta Valenciana de Aguas (EMIVASA). Si la factura llega disparada, antes de reclamar averigua si la pérdida está en tu instalación o fuera de ella.
El contador marca el límite. Lo que hay antes, hasta la red de la calle, es en general la acometida del suministro; lo que va después es instalación interior y corre a cargo de la propiedad. Las condiciones exactas están en tu contrato.
- Si sale agua en la acera o antes del contador, avisa a EMIVASA: su servicio de averías atiende en el 963 860 638, las 24 horas.
- Si el contador corre con la llave general cerrada, pierde la propia llave o el contador.
- Si corre con la llave abierta y todo cerrado dentro, la fuga es tuya, y el informe de localización es lo que te pedirán en cualquier gestión.
Fuera de la capital el gestor cambia según el municipio y la red.
Qué cubre el seguro del hogar y qué informe pide el perito

Cada póliza es distinta. La mayoría contempla los daños por agua y, según la modalidad, la localización y la reparación de la tubería. Suele quedar fuera el desgaste, la falta de mantenimiento y lo que pasa en elementos comunes, que va al seguro de la comunidad.
Para que el perito valore el siniestro, te entregamos por escrito:
- Dónde está la fuga, marcada sobre plano o con fotos de la superficie.
- Qué la ha causado: unión que cede, tubo picado, latiguillo roto, junta.
- Qué método se ha usado para localizarla y qué se ha reparado.
- Fotos antes, durante y después de la cala.
Da el parte cuanto antes y no tapes la zona hasta que el perito lo diga. Si el agua ha llegado al vecino, su reclamación depende de la responsabilidad civil de tu póliza. Las manchas y los techos dañados se tratan con más detalle en humedades por fugas.
La reparación y la prueba final
Localizar no es el final del trabajo. Una vez abierta la cala, se corta el tramo dañado y se sustituye por tubo nuevo, normalmente multicapa o cobre según lo que haya, con uniones de compresión, press-fitting o soldadura. Si la fuga era una junta o un racor, se cambia la pieza entera.
Antes de cerrar, la instalación se pone en presión y se vigila el manómetro. El Código Técnico (DB HS4) fija que la presión en cualquier punto de consumo no debe superar 500 kPa. Si la red llega con más presión de la cuenta, te recomendaremos un reductor, porque esa sobrepresión castiga uniones y latiguillos.
La cala queda cerrada con mortero y lista para el alicatado o la pintura.
Fugas en piscinas
Las búsquedas de fugas en València mezclan viviendas y piscinas, y son trabajos distintos. En una piscina el agua baja por evaporación todos los días, sobre todo en verano: lo primero es saber si pierde más de lo normal.
La prueba del cubo lo aclara. Llena un cubo con agua de la piscina y déjalo en el primer peldaño, con el nivel de dentro igual al de fuera. Compara la bajada de los dos durante 24 horas con la depuradora parada. Si la piscina baja bastante más, pierde por el vaso, el skimmer, las boquillas o la tubería de la depuradora.
La localización y la reparación del vaso las tratamos en reparación de piscinas.





































