La prueba del cubo: fuga o evaporación

Antes de buscar una fuga hay que confirmar que existe. En València las medias de julio y agosto son de 25,6 y 26,1 °C, con 2.696 horas de sol al año (AEMET, estación de València, normales 1981-2010). Con ese calor y ese sol una piscina pierde agua por evaporación cada día, y es normal tener que reponerla.
La prueba que distingue una cosa de otra es sencilla:
- Llena un cubo grande y colócalo en el primer escalón, de forma que el agua del cubo quede a la misma altura que la de la piscina.
- Marca con cinta los dos niveles: el de dentro del cubo y el de la piscina.
- Deja pasar uno o dos días sin bañarte y sin rellenar.
- Compara. Si los dos han bajado lo mismo, es evaporación. Si la piscina ha bajado más que el cubo, la diferencia es una fuga.
Repite la prueba una vez con la depuradora en marcha y otra con ella parada. Si solo pierde con el motor encendido, la fuga está en la impulsión; si pierde igual o más parada, mira skimmers, sumidero de fondo, focos y el propio vaso.
Si la piscina se llena desde la red de la casa y el contador no para aunque nadie gaste agua, la fuga puede estar en la instalación de la vivienda y no en la piscina. Cómo comprobarlo con el contador lo explicamos en cómo detectar una fuga de agua en casa.
Dónde se pierde el agua y cómo la localizamos
En el vaso, las fugas aparecen en las uniones de los skimmers, los pasamuros de focos y boquillas, y las grietas. En el circuito, en las tuberías enterradas hasta el cuarto técnico y en las juntas de bomba, filtro y válvula selectora. Para encontrarlas sin levantar la playa combinamos:
- Colorante junto a skimmers, focos y fisuras, con el agua en calma: si hay succión, el tinte se va hacia la fuga.
- Prueba de presión por tramos de cada tubería, aislándola del resto, para saber cuál pierde.
- Escucha con geófono sobre el recorrido enterrado para situar el punto exacto.
- Cámara en las tuberías cuando hay dudas sobre su estado.
Saber el tramo exacto permite abrir solo un hueco en lugar de levantar toda la playa. Si la fuga está en un skimmer o en un foco, a menudo se repara desde dentro bajando el nivel. Las mismas técnicas, en viviendas, están en detección y reparación de fugas. La reparación de una fuga de piscina no tiene referencia de precio publicada: te la cerramos cuando sabemos dónde está.
Fisuras y grietas del vaso: cuáles preocupan

Hay tres casos y cada uno se repara de una manera:
- Fisura superficial. Afecta solo al gresite, la pintura o el mortero de agarre, y no pierde agua. Se sanea, se sella con un producto para inmersión y se repone el acabado.
- Grieta en el hormigón. Atraviesa el revestimiento y entra en la estructura. Se abre en V, se inyecta una resina que llena toda la profundidad, se arma la superficie para que no vuelva a abrirse y se repone el revestimiento.
- Grieta con movimiento o con pérdida activa. Necesita vaciar el vaso, sanear hasta el hormigón sano, coser la grieta y volver a impermeabilizar. Si el origen es el terreno o el agua bajo el vaso, sin drenaje la grieta volverá.
Marca los extremos de la grieta con lápiz y fecha: si en unas semanas ha pasado la marca, se mueve. Una grieta que crece no se arregla solo con revestimiento. Si además hay que cambiar todo el acabado, piensa en una rehabilitación, que tratamos en construcción y rehabilitación de piscinas.
Bomba, filtro de arena y válvula selectora
La depuradora trabaja muchas horas en verano. Las averías que más vemos:
- Bomba que no ceba o pierde caudal. Entra aire por la tapa del prefiltro, por una junta tórica reseca o por un racor de aspiración. Se cambian juntas y se revisa la aspiración.
- Bomba con ruido o vibración. Suelen ser los rodamientos; cambiarlos a tiempo salva el motor.
- Motor que se calienta o no arranca. Condensador, bobinado o una protección que salta; si está quemado, se valora repararlo o cambiar la bomba.
- Filtro con la presión alta nada más lavarlo. La arena se ha compactado o apelmazado y ya no filtra. Se vacía el filtro y se cambia la carga, con arena o con vidrio filtrante.
- Válvula selectora que gotea por el desagüe en posición de filtración: juntas interiores gastadas.
Con el agua de la zona, la turbina y el prefiltro acumulan cal. La red principal de Paterna tiene 554 mg/L de carbonato cálcico (SINAC, 30-03-2026) y la del casco de Bétera, 500 mg/L (SINAC, 03-06-2026). Con esa agua, limpiar el prefiltro y revisar la turbina forma parte del mantenimiento normal, no de la avería.
Gresite: cuándo reponer piezas y cuándo cambiarlo entero

Unas pocas teselas sueltas se reponen con cemento cola para inmersión. Si se desprenden en varias zonas, el mortero de agarre ha perdido adherencia y pegar pieza a pieza solo traslada el fallo al metro de al lado.
Señales de que toca cambiar el revestimiento:
- Piezas sueltas repartidas por todo el vaso.
- Juntas abiertas o desaparecidas, que dejan pasar agua al mortero.
- Manchas oscuras que no salen con limpieza química.
- Superficie áspera que raspa pies y manos.
El cambio de gresite estándar tiene precio propio por metro cuadrado, en la tabla de esta página. Si hay grietas o fugas, se reparan antes del revestimiento nuevo, nunca después. Otoño e invierno son buen momento: la piscina queda lista para la temporada.
Cal en skimmers y en la línea de flotación
En València capital el agua de red tiene 430 mg/L de carbonato cálcico (SINAC, red Valencia-1, 16-12-2025). Cuando esa agua se calienta y se evapora, el carbonato se queda en la piscina. Dónde lo notarás primero:
- Línea de flotación, una franja blanca y áspera justo donde el agua toca el gresite.
- Skimmers y cestillos, con la tapa y la compuerta endurecidas.
- Boquillas de impulsión y focos, con costra en los bordes.
- Electrodo del clorador salino, que se cubre de cal y rinde menos.
El Real Decreto 742/2013 fija para las piscinas de uso público un pH entre 7,2 y 8,0, una buena referencia también para la tuya. Con el pH alto, la cal precipita y el cloro rinde peor. La costra formada se quita con productos para gresite, nunca con ácidos fuertes sobre cromados. Las durezas de cada red del área están reunidas en la guía del agua dura en Valencia.
Agua verde: por qué vuelve y cómo se recupera
El agua verde son algas, y aparecen cuando el desinfectante no puede con ellas. La causa casi nunca es echar poco cloro; suele ser una de estas:
- pH alto, que deja el cloro con mucha menos eficacia.
- Estabilizante acumulado de las pastillas, que bloquea el cloro y solo se corrige renovando parte del agua.
- Filtro agotado o pocas horas de depuración para el calor del verano.
- Materia orgánica: hojas, polen, cremas solares.
Para recuperarla medimos el agua y corregimos el pH. Después damos un choque, añadimos floculante y algicida, cepillamos, filtramos sin parar y aspiramos a desagüe lo depositado. Si el agua se vuelve verde cada verano, el problema es el equipo o su programación, y eso se revisa en la visita de temporada.
En una piscina de comunidad de propietarios, el Real Decreto 742/2013 añade obligaciones de tratamiento y control del agua que el administrador debe conocer.





































