Respuesta rápida
Para vaciar un termo eléctrico, desconéctalo de la luz, cierra la llave de entrada de agua fría y abre un grifo de agua caliente para que entre aire. Después conecta una manguera a la llave de vaciado o abre la palanca de la válvula de seguridad y deja salir el agua al desagüe. Espera a que se enfríe.
Paso a paso
- 1
Corta la corriente del termo
Baja el interruptor del termo en el cuadro eléctrico o desenchúfalo. Nunca vacíes un termo con la resistencia conectada: si se queda sin agua alrededor, se quema en minutos.
- 2
Deja que el agua se enfríe
El agua del depósito puede estar por encima de 60 °C. Espera unas horas, o gasta antes el agua caliente en duchas y fregado, para no manejar agua que quema.
- 3
Cierra la entrada de agua fría
Localiza la llave de paso que hay en el tubo de entrada, normalmente el de color azul o el que llega a la válvula de seguridad, y ciérrala. Si el termo no tiene llave propia, cierra la general de la vivienda.
- 4
Abre un grifo de agua caliente
Abre el agua caliente de un grifo cercano, mejor el de la bañera o el fregadero. Así entra aire en el depósito y el agua puede salir; sin este paso el termo apenas se vacía, como una botella boca abajo.
- 5
Drena el depósito al desagüe
Si el termo tiene llave de vaciado, conecta una manguera que llegue a un desagüe más bajo y ábrela. Si no la tiene, levanta la palanca de la válvula de seguridad con un cubo debajo. Ve vaciando el cubo sin prisa.
- 6
Observa lo que sale
Al final saldrán arenilla blanca y escamas: es la cal que se ha depositado en el fondo. Si quieres arrastrar más, abre un momento la entrada de agua fría con el vaciado abierto y vuelve a cerrar.
- 7
Llena antes de dar la luz
Cierra el vaciado, abre la entrada de agua fría y espera a que por el grifo de caliente salga agua sin aire de forma continua. Solo entonces cierra el grifo y vuelve a conectar la corriente.
Cuándo hay que vaciar un termo
No es una tarea diaria. Tiene sentido en cuatro situaciones:
- Antes de cambiar la resistencia, el termostato o el ánodo, porque hay que abrir la brida inferior.
- Antes de desmontar el termo para sustituirlo o moverlo.
- Si te vas mucho tiempo de una vivienda que no se usa, sobre todo si puede quedar sin vigilancia.
- Para sacar el sedimento cuando el termo hace ruido de ebullición o de piedrecitas al calentar.
Si solo quieres comprobar que la válvula de seguridad funciona, no hace falta vaciarlo: basta con levantar la palanca unos segundos y ver que sale agua.
Qué hace la cal dentro de un termo en Valencia

El agua de la red de València llega con 430 mg/L de carbonato cálcico (SINAC, 16-12-2025). Al calentarla, una parte de ese calcio deja de estar disuelto y se pega a la superficie más caliente, que es la resistencia, o cae al fondo del depósito como escamas.
Con el tiempo la resistencia queda envuelta en una costra que aísla: tarda más en calentar, el termostato trabaja con temperaturas falsas y la resistencia puede romperse por sobrecalentamiento. En municipios como Paterna (554 mg/L) o Riba-roja de Túria (604 mg/L), la carga es aún mayor. Si quieres saber la de tu red, la tienes en la guía del agua dura en Valencia.
No existe un dato oficial que diga cuántos años resta la cal a un termo, así que no te fíes de cifras redondas. Lo que sí se observa es que el sedimento acumulado se nota en el ruido y en el tiempo de calentamiento.
La resistencia: blindada o envainada
La resistencia es el elemento que calienta el agua y va atornillada en la brida inferior del termo. Hay dos tipos:
- Blindada: está en contacto directo con el agua. Es la que más cal acumula y la que se rompe si se queda en seco.
- Envainada o cerámica: va dentro de una funda, sin tocar el agua. Se cambia sin vaciar el termo y sufre menos con la cal.
Si al abrir la brida encuentras una resistencia blindada cubierta de costra, se puede limpiar con un ácido suave, pero si está deformada o el aislamiento falla, lo prudente es cambiarla. Una resistencia rota suele hacer saltar el diferencial al conectar el termo.
El ánodo de magnesio: la pieza que se sacrifica

Dentro del depósito hay una barra de magnesio que se va gastando en lugar del acero del termo. Es un ánodo de sacrificio: mientras le queda material, protege el depósito de la corrosión. Cuando se agota, el siguiente en oxidarse es el propio tanque.
Para revisarlo hay que vaciar el termo y desmontar la brida o el tapón donde va roscado. Si queda solo el alma metálica o una barra muy delgada, toca cambiarlo. El manual de cada fabricante indica cada cuánto revisarlo; con el agua dura de la zona, nosotros proponemos mirarlo cuando se abra el termo por cualquier otro motivo y no esperar a que gotee.
Algunos termos llevan ánodo electrónico o de titanio en lugar de magnesio: no se gastan, pero necesitan corriente para proteger, así que no los dejes desconectados meses con agua dentro.
Errores que estropean el termo al vaciarlo
Casi todas las averías tras un vaciado casero vienen de lo mismo:
- Conectar la corriente con el depósito vacío o a medio llenar: la resistencia blindada se quema.
- No abrir un grifo de caliente: el agua no sale y se fuerza la válvula.
- Apretar de más la brida al volver a montarla: la junta se pellizca y gotea.
- Reutilizar la junta vieja de la brida: lo normal es poner una nueva cada vez que se abre.
- Manipular un termo de gas como si fuera eléctrico: un calentador de gas es otro aparato y su mantenimiento tiene otros requisitos.
Si después del vaciado aparece una gota en la brida o en la válvula, lo explicamos en qué hacer si el termo eléctrico gotea.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en vaciarse un termo eléctrico?
Depende de la capacidad y del método. Con una manguera conectada a la llave de vaciado y un grifo de caliente abierto, un termo de 80 o 100 litros puede tardar de veinte minutos a una hora. Por la palanca de la válvula de seguridad sale mucho más despacio, y con cal acumulada el chorro se frena todavía más.
¿Qué pasa si enciendo el termo sin agua?
Si la resistencia es blindada, se calienta sin nada que absorba el calor y se quema en poco tiempo. Muchas veces hace saltar el diferencial. Por eso hay que llenar el termo hasta que salga agua continua por un grifo de caliente antes de conectar la corriente. Las resistencias cerámicas envainadas toleran mejor el error, pero tampoco conviene.
¿Cómo sé si la resistencia del termo está rota?
Las señales habituales son que el agua no se calienta aunque el piloto esté encendido, que salta el diferencial al conectar el termo o que tarda mucho más de lo normal. Con un polímetro se comprueba la continuidad, siempre sin corriente. Si está cubierta de cal pero funciona, a veces basta con limpiarla.
¿Hace falta cambiar el ánodo de magnesio?
Sí, cuando está consumido. El ánodo se gasta para proteger el depósito y, si se agota, la corrosión ataca el tanque y acaba en goteo. Se revisa vaciando el termo y desmontando la brida o el tapón donde va. Si queda solo la varilla interior o una barra muy fina, se sustituye por otro de la medida del fabricante.
¿Puedo echar vinagre dentro del termo para quitar la cal?
No es recomendable. Un ácido dentro del depósito puede dañar el esmalte interior, las juntas y el ánodo, y luego tendrías que aclararlo a fondo antes de usar el agua. Lo eficaz es vaciar para arrastrar el sedimento y, si hace falta, desmontar la resistencia y limpiarla fuera del termo.































