Qué incluye el cambio, paso a paso

Un cambio de bañera por ducha bien hecho no es solo poner un plato donde estaba la bañera. Estos son los trabajos que lleva, en el orden en que se hacen:
- Proteger el baño y la casa: suelo del pasillo, sanitarios y mobiliario cubiertos, y el escombro sale en sacos.
- Retirar la bañera y la franja de azulejo o el faldón que la rodea. Las de hierro fundido pesan mucho y a veces se cortan en piezas para sacarlas por la escalera.
- Revisar y rehacer el desagüe hasta la bajante o el bote sifónico, que es lo que de verdad decide si el plato queda bien.
- Nivelar la base y colocar el plato sobre mortero o soportes, con la pendiente hacia la válvula.
- Impermeabilizar el encuentro del plato con la pared y la zona de salpicaduras.
- Reponer el revestimiento en la franja que ocupaba la bañera.
- Montar la grifería y la mampara, sellar y probar con agua durante un buen rato.
En un cambio sencillo, sin mover tomas ni cambiar todo el alicatado, el baño suele estar listo en uno o dos días de trabajo, más el tiempo de fraguado que pida el material.
El desagüe y la pendiente: lo que no se ve y más importa
La bañera tiene su desagüe a cierta altura del suelo. Un plato extraplano lo tiene casi a ras. Para que el agua salga, el tubo nuevo necesita caída continua desde la válvula del plato hasta la bajante o hasta el bote sifónico. Si no hay altura suficiente, el agua se queda en el tubo, el plato tarda en vaciarse y acaba oliendo.
Por eso, antes de prometerte un plato a ras de suelo, miramos dónde está la bajante y a qué altura llega el ramal. Las opciones son tres:
- Plato sobre el solado, con unos centímetros de altura: es la opción más rápida y sirve casi siempre.
- Plato enrasado, rebajando la base donde iba la bañera: posible si el forjado y el recorrido del desagüe lo permiten.
- Plato con un pequeño escalón y un sifón de poca altura, cuando la bajante queda lejos o alta.
En València, el 68,5 % de las viviendas está en edificios anteriores a 1981 (Censo 2021, INE). En muchas de esas fincas, al levantar la bañera aparecen botes sifónicos y tramos de plomo o de hierro galvanizado. Lo sensato es cambiarlos por PVC en ese momento, con el suelo abierto. Si quieres saber cómo reconocer el plomo, lo explicamos en tuberías de plomo en casa.
Elegir el plato: medida, material y antideslizante

La medida la marca el hueco. La bañera estándar de los pisos de la ciudad deja sitio para un plato de 70 u 80 centímetros de ancho y entre 150 y 170 de largo, que es una ducha muy amplia.
Los materiales más comunes son tres:
- Resina con carga mineral: se corta a medida en obra, admite texturas tipo pizarra y es cálido al pie.
- Acrílico: ligero y económico, pero algo más flexible; necesita una base bien apoyada.
- Cerámico o porcelánico: muy duro y fácil de limpiar, en medidas fijas.
El antideslizante no es un extra: es lo primero que hay que mirar. Pide que el fabricante declare la clase de resbaladicidad del plato y desconfía de los que solo dicen «antideslizante» sin dato. Con agua y jabón, un plato liso resbala tanto como una bañera.
La cal también cuenta. Con agua de la red Valencia-1, de 430 mg/L de carbonato cálcico según SINAC, las texturas muy marcadas acumulan más depósitos en los surcos. Una textura suave se limpia con mucha menos guerra.
Mampara, grifo termostático y revestimiento
La mampara puede ser fija, de una hoja abatible o corredera. Un panel fijo de vidrio sin perfil inferior es el más fácil de limpiar y el que mejor envejece con la cal. Pide vidrio con tratamiento antical y, si la mampara es corredera, que las guías se puedan desmontar para limpiarlas. Para la cal que acabe saliendo, en cómo quitar la cal de grifos y mampara tienes los productos que no estropean el vidrio ni los perfiles.
El grifo termostático mantiene la temperatura que eliges aunque alguien abra otro grifo de la casa. Evita los sustos de agua muy caliente, algo importante con personas mayores o niños. Lleva unos filtros en las entradas que con el agua de esta zona conviene limpiar de vez en cuando.
El revestimiento de la franja donde estaba la bañera se resuelve de varias maneras:
- Con azulejo igual o parecido, si se encuentra.
- Con un panel o un azulejo de otro color en toda la pared de la ducha, como elemento buscado.
- Con paneles de gran formato pegados sobre el alicatado existente, cuando la pared está sana.
Una ducha pensada para personas mayores

Muchos de los cambios de bañera se hacen para que alguien de la familia pueda seguir duchándose solo. En ese caso, cada elección cuenta:
- Plato sin escalón o con el mínimo posible, y antideslizante con clase declarada.
- Barras de apoyo ancladas a una pared maciza, no a un tabique hueco, con tacos adecuados a la carga.
- Asiento abatible de pared, para ducharse sentado y plegarlo cuando no se use.
- Mampara de hoja abatible o una cortina, para que una segunda persona pueda ayudar.
- Grifo termostático con tope de temperatura y una barra de ducha con soporte regulable.
- Rociador de mano con manguera larga, que se use sentado.
Si estás valorando ayudas públicas para adaptar el baño, comprueba la convocatoria vigente y su plazo en la sede electrónica que la publique antes de contar con ella. Nosotros te damos el presupuesto desglosado que suelen pedir.
Cambio de bañera o reforma completa del baño
El cambio de bañera tiene sentido cuando el resto del baño está bien: el lavabo y el inodoro funcionan, el alicatado está sano y la instalación de agua no da guerra. Se toca solo la zona de la bañera y el baño vuelve a usarse pronto.
Si además el suelo está levantado, las tuberías son de plomo o galvanizado y el lavabo gotea, sale más a cuenta hacerlo todo de una vez. Te lo diremos en la visita si lo vemos así. Para ese caso está nuestra página de reformas de baño completas, con instalación nueva de agua y desagüe.
Y si lo que te preocupa es una mancha de humedad bajo el baño que no sabes de dónde viene, antes de cambiar nada conviene localizar su origen. Lo vemos en humedades por fugas.





































